viernes, 10 de julio de 2015

10 de julio de 2015


Imagen extraída de "www.hospitaladomicilio.com"

Yo, Dios, te pregunto
- ¿Sacas a colación a la Virgen en algunas de tus conversaciones?
- ¿Crees que hablar de la Virgen es cosa más bien de mujeres?
En cierta ocasión, un hombre gravemente enfermo se desplomó en la calle. Lo llevaron a un hospital y llamaron a un sacerdote para que lo confesara. Pero el pobre hombre hacía ya tiempo que había perdido la fe de su juventud, y por mucho que el sacerdote insistió en hablar con él, rechazaba con dureza las palabras del sacerdote. Hasta que éste, agotados ya todos los recursos, empezó a hablar de la madre del enfermo, que es María, entonces se ablandó el corazón empedernido y resurgió la fe sepultada de la niñez.
¡Cuántos hombres hoy que han perdido la fe por completo, pero que, al hablarles de la Virgen María, o de la advocación de la Virgen de su ciudad o pueblo vuelvan a la fe! Miremos a Cristo en el Evangelio y en las persona y digámosle: «¡Bienaventurado el vientre que te llevó!» Y escucharemos la respuesta del miso Jesús: «¡Bienaventurados más bien los que oyen la palabra de Dios, y la ponen en práctica!» (Lc 11, 28).
Julián Escobar.

| Lecturas del Día (+Leer). | Evangelio y Meditación (+Leer) |  
| Santo del día (+Leer) | Laudes (+Leer) | Vísperas (+Leer) |

| Revista Shemá (+web ) | Folletos (+web ) | Sanfer (+web ) |

No hay comentarios:

Publicar un comentario